**Fugas frecuentes y corrosión** Si llamas a un fontanero por fugas repetidas, tus tuberías pueden estar deteriorándose. Busca manchas verdes en tuberías de cobre (corrosión) u óxido en acero. Las fugas por pequeños agujeros son señal de corrosión avanzada. Las casas antiguas con tuberías de acero galvanizado a menudo necesitan cambiar las tuberías después de 50 años. No sigas parcheando – invierte en un reemplazo completo.
**Baja presión de agua en toda la casa** Cuando todos los grifos tienen flujo débil, no es solo un accesorio. Los depósitos minerales y la corrosión estrechan el interior de las tuberías con el tiempo. Si limpiar los aireadores no ayuda, las tuberías mismas están restringidas. Cambiar las tuberías con PEX o cobre restaura la presión y mejora la calidad del agua. La acumulación de incrustaciones es un culpable común en áreas de agua dura.
**Agua descolorida o con mal olor** Agua marrón o amarilla indica óxido dentro de las tuberías. Un sabor u olor metálico apunta a corrosión. Si solo el agua caliente está descolorida, puede ser el calentador, pero si el agua fría también está afectada, las tuberías son el problema. Cambiar las tuberías elimina estos contaminantes y garantiza agua potable segura.
**Edad de tu hogar** Si tu casa tiene más de 50 años y tiene tuberías originales, probablemente necesite cambiar las tuberías. Incluso si no hay problemas aún, materiales antiguos como plomo o polibutileno son peligrosos. Las tuberías de plomo suponen riesgos para la salud; el polibutileno es propenso a fallar. Una inspección profesional puede evaluar el estado de las tuberías. Cambiar las tuberías es una inversión importante, pero añade valor y tranquilidad.